El Centro de Estudios Históricos (CEH), fundado en Madrid en 1910, representa uno de los hitos más significativos en la historia intelectual de España. Creado bajo la protección de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (JAE), su objetivo fundamental fue elevar el rigor científico de las disciplinas humanísticas y situar a España en el mapa de la investigación internacional.
El CEH nació en un periodo de efervescencia cultural conocido como la "Edad de Plata". Bajo la dirección del filólogo Ramón Menéndez Pidal, la institución se propuso profesionalizar la historia, la filología y el arte, alejándolas del diletantismo del siglo XIX.
Situado inicialmente en la madrileña calle de Almagro y más tarde en el Palacio de Bibliotecas y Museos, el Centro se convirtió en un refugio para la libertad de cátedra y el rigor metodológico.
El éxito del Centro radicó en su capacidad para aglutinar a los mejores especialistas de la época en distintas secciones:
Filología: Dirigida por Menéndez Pidal, fue la sección más prestigiosa. Aquí se fraguó el Archivo de Filología Española y se sentaron las bases para el estudio científico del castellano y su literatura.
Historia de España: Centrada en la investigación documental en archivos, buscando una visión crítica y desmitificada del pasado nacional.
Historia del Arte: Dedicada a la catalogación y estudio del patrimonio artístico español.
Derecho y Arqueología: Áreas que también recibieron un impulso modernizador mediante la aplicación de métodos comparativos.
El CEH no solo fue un centro de investigación, sino una escuela de formación. Por sus aulas y laboratorios pasaron figuras que definirían la cultura española del siglo XX, tales como:
Tomás Navarro Tomás (Fonética)
Américo Castro (Historia y Literatura)
Claudio Sánchez-Albornoz (Historia Medieval)
Rafael Lapesa (Lingüística)
Federico de Onís (Literatura)
La labor del Centro no se quedó entre paredes. La creación de la Revista de Filología Española (RFE) en 1914 fue un hito que permitió la comunicación con hispanistas de todo el mundo. Además, se publicaron colecciones de textos clásicos y estudios monográficos que hoy siguen siendo obras de referencia.
La Guerra Civil Española (1936-1939) truncó la trayectoria del Centro. Tras la victoria del bando franquista en 1939, la JAE fue disuelta y el Centro de Estudios Históricos fue integrado en el recién creado Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Aunque el CEH como tal desapareció, su espíritu y gran parte de sus investigadores en el exilio (especialmente en México y Argentina) continuaron su labor, sembrando la semilla de la investigación humanística moderna en Hispanoamérica. Hoy en día, su legado sobrevive en el Instituto de Historia del CSIC y en la vigencia de sus métodos científicos.
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