miércoles, 28 de enero de 2026

Blas Cabrera: El Padre de la Física Española

En la historia de la ciencia española, pocos nombres resuenan con tanta fuerza internacional y, a la vez, sufrieron un destino tan injusto como el de Blas Cabrera Felipe (1878-1945). Considerado el "padre de la física moderna en España", Cabrera no solo fue un investigador de vanguardia en el campo del magnetismo, sino también el puente que conectó a la España de principios del siglo XX con la élite científica mundial, incluyendo a figuras como Albert Einstein y Marie Curie.

Nacido en Arrecife, Lanzarote, la trayectoria de Cabrera parecía destinada al derecho por tradición familiar. Sin embargo, un encuentro fortuito en Madrid con Santiago Ramón y Cajal cambió el rumbo de su vida. El Nobel de medicina lo convenció para abandonar las leyes y dedicarse a las ciencias exactas.

Cabrera se doctoró en 1901 y pronto se especializó en una rama que lo haría mundialmente famoso: el magnetismo. Su pasión lo llevó a recorrer los mejores laboratorios de Europa, trabajando estrechamente con Pierre Weiss en Zúrich, donde perfeccionó las técnicas de magnetoquímica que luego implantaría en España.

El prestigio de Cabrera era tal que fue el principal responsable de invitar y acompañar a Albert Einstein durante su histórica visita a España en 1923. Pero su reconocimiento no era solo como gestor; Cabrera era un físico experimental de primer nivel.

Sus logros más destacados incluyen:

  • La Curva de Cabrera: Estableció las variaciones de los momentos magnéticos de los átomos en el sistema periódico.

  • Participación en las Conferencias Solvay: Fue el único español (junto a Leonardo Torres Quevedo en otras ediciones) invitado a participar en estos míticos congresos que reunían a los mejores científicos del mundo para discutir la estructura de la materia. En la foto de 1930, se le puede ver sentado entre gigantes como Niels Bohr y Owen Richardson.

  • Dirección del Laboratorio de Investigaciones Físicas: Bajo su mando, la física española vivió una "Edad de Plata", alcanzando niveles de excelencia nunca vistos antes en el país.

La Guerra Civil española truncó su carrera y la de toda una generación de científicos. En 1936, mientras se encontraba en Santander, el conflicto lo obligó a refugiarse en Francia y, finalmente, a exiliarse en México.

En 1939, el nuevo régimen franquista lo depuró de su cátedra de forma fulminante, acusándolo de "desafección". Cabrera, un hombre de ciencia profundamente institucional y académico, pasó sus últimos años impartiendo clases en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde falleció en 1945 debido a la enfermedad de Parkinson.

Durante décadas, su nombre fue silenciado en su propia patria. No fue hasta el año 2018 cuando el Gobierno de España restauró oficialmente sus honores académicos, reconociendo la injusticia de su destitución.

En octubre de 2022, se cerró un ciclo histórico: sus restos fueron repatriados desde México a San Cristóbal de La Laguna (Tenerife). Hoy, Blas Cabrera Felipe descansa en la tierra donde se formó, recordado no solo como un genio del magnetismo, sino como el hombre que demostró que la ciencia española podía hablar de tú a tú con los premios Nobel de su tiempo.

¿Sabías qué? Su nieto, Blas Cabrera Navarro, ha continuado el legado familiar como catedrático de física en la Universidad de Stanford, investigando la materia oscura, demostrando que el talento científico de los Cabrera atraviesa generaciones y fronteras.

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