sábado, 28 de febrero de 2026

La Mancomunidad de Cataluña: El Primer Paso hacia la Autonomía Moderna

La Mancomunidad de Cataluña (Mancomunitat de Catalunya) fue una institución que, entre 1914 y 1925, agrupó las funciones administrativas de las cuatro diputaciones provinciales de Cataluña. Aunque su poder era puramente administrativo y carecía de facultades legislativas, representó el primer reconocimiento institucional de la personalidad de Cataluña dentro del Estado español desde 1714.

La Mancomunidad nació de la persistencia del movimiento catalanista, liderado por la Lliga Regionalista. Tras años de negociaciones con el Gobierno central, fue autorizada por un real decreto de Eduardo Dato en 1913.

Sus dos grandes presidentes fueron:

  1. Enric Prat de la Riba (1914-1917): El gran ideólogo que sentó las bases de la institución bajo el lema de "hacer país" (fer país), dotando a Cataluña de estructuras de estado.

  2. Josep Puig i Cadafalch (1917-1923): Arquitecto y político que continuó la labor de expansión de servicios e infraestructuras hasta el golpe de Estado de Primo de Rivera.

El pilar maestro de la Mancomunidad fue su proyecto cultural y educativo, profundamente ligado al Noucentisme. Este movimiento buscaba la modernización de la sociedad catalana a través del orden, el civismo y el europeísmo.

Uno de los hitos más trascendentales fue la oficialización y normativización de la lengua catalana, una tarea que recayó sobre la figura de Pompeu Fabra i Poch (1868-1948). Ingeniero industrial de formación, Fabra aplicó un rigor científico y estructurado a la lingüística, lo que le valió el sobrenombre del "seny ordenador" de la lengua.

A través del Instituto de Estudios Catalanes (IEC), Fabra lideró una reforma técnica sin precedentes para depurar el catalán de castellanismos y arcaísmos, dotándolo de las herramientas necesarias para la vida moderna:

  • 1913: Publicación de las Normas ortográficas, que unificaron la escritura del catalán.

  • 1917: Salida a la luz del Diccionario ortográfico.

  • 1918: Publicación de la Gramática catalana, adoptada como oficial por la Mancomunidad.

Para la institución, la labor de Fabra no era solo cultural; era una infraestructura tan vital como el teléfono o el ferrocarril, pues permitía una administración unificada y una educación cohesiva.

La Mancomunidad introdujo métodos pedagógicos de vanguardia y creó instituciones clave que aún hoy son referentes:

  • Escuela de Bibliotecarias: Creada para profesionalizar la gestión de la cultura y garantizar que las bibliotecas estuvieran a cargo de personal formado.

  • Escuela de Verano (Escola d'Estiu): Una iniciativa pionera para la formación continua de los maestros, difundiendo las nuevas corrientes pedagógicas europeas (como el método Montessori).

  • Consejo de Pedagogía: Organismo encargado de coordinar la renovación de los planes de estudio y asegurar la calidad de la enseñanza.

Para responder a las necesidades de una Cataluña industrializada, se impulsó la Universidad Industrial en Barcelona, que albergaba escuelas como:

  • Escuela del Trabajo: Destinada a la formación de artesanos y obreros especializados.

  • Escuela de Directores de Industrias Textiles y Químicas: Para formar a los cuadros técnicos de la industria.

  • Escuela de Bellos Oficios: Enfocada en la aplicación de la estética noucentista a las artes decorativas.

Se profesionalizó la sanidad pública, creando institutos para combatir enfermedades como la tuberculosis y mejorando los centros de sanidad para convertirlos en hospitales modernos. En el campo, se fomentó el cooperativismo y las escuelas de agricultura.

La vida de la Mancomunidad fue truncada por el golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923. La dictadura veía en esta autonomía un peligro para la unidad nacional. Tras un proceso de intervención, fue finalmente disuelta en 1925. Pompeu Fabra, tras la Guerra Civil, moriría años después en el exilio, convertido en un símbolo de la resistencia cultural.

El espíritu de la Mancomunidad sobrevivió como un referente de gestión eficiente. La labor del IEC, la Universidad Industrial y la normativización de Fabra sentaron las bases que décadas más tarde recogería la Generalitat de Catalunya.

miércoles, 25 de febrero de 2026

El Lyceum Club Femenino: El epicentro de la vanguardia intelectual femenina en España

Entre 1926 y 1939, Madrid albergó una de las instituciones más trascendentales para la historia del feminismo y la cultura española: el Lyceum Club Femenino. Ubicado originalmente en la emblemática Casa de las Siete Chimeneas, este club no solo fue un lugar de encuentro, sino un motor de cambio social que desafió los convencionalismos de una época que aún relegaba a la mujer al ámbito doméstico.

Inspirado en los modelos internacionales (el primero fundado en Londres en 1904 por Constance Smedley-Armfield), el Lyceum madrileño fue impulsado por la pedagoga María de Maeztu. Su objetivo era claro: defender los intereses de las mujeres, facilitar su desarrollo educativo, cultural y profesional, y promover la organización de obras sociales.

Aunque el club nació en un entorno de élite sociocultural, su impacto fue transversal. Para ser socia, se requería haber realizado estudios superiores o haberse destacado en las artes, las letras o causas sociales. Aunque se autodefinía como aconfesional y apolítico, su mera existencia fue un acto político que incomodó a los sectores más conservadores de la sociedad, quienes lo apodaron despectivamente como "el club de las maridas".

El Lyceum Club fue el hogar intelectual de figuras que hoy consideramos fundamentales en la historia de España. Bajo la presidencia de María de Maeztu, la directiva contaba con nombres como Victoria Kent, Isabel Oyarzábal, Zenobia Camprubí y Amalia Galárraga.

Entre sus pasillos y secciones (dedicadas a Literatura, Música, Ciencias y Artes) se movían mujeres de la talla de:

  • Clara Campoamor, defensora del sufragio femenino.

  • Elena Fortún, creadora de la célebre saga de Celia.

  • Ernestina de Champourcín y Concha Méndez, integrantes de la Generación del 27 (conocidas como "Las Sinsombrero").

  • Victorina Durán, escenógrafa y pionera en la visibilidad de la orientación sexual femenina.

El club era un hervidero de actividad. Allí, Federico García Lorca leyó por primera vez fragmentos de Poeta en Nueva York, y Unamuno presentó sus obras dramáticas. Sin embargo, no todo fue armonía; figuras como Jacinto Benavente declinaron invitaciones con comentarios misóginos, y sectores religiosos criticaron duramente la autonomía de estas mujeres.

Más allá del arte, el Lyceum tuvo un papel jurídico crucial. A través de sus seminarios de Derecho, mujeres como Victoria Kent y Matilde Huici analizaron y propusieron reformas al Código Civil para mejorar la situación legal de la mujer. También impulsaron iniciativas prácticas como la "Casa de los Niños", una escuela infantil para hijos de mujeres trabajadoras.

La Guerra Civil española y la posterior dictadura marcaron el fin de esta etapa dorada. En 1939, el club fue desmantelado y sus instalaciones fueron ocupadas por el "Club Medina" de la Sección Femenina. La mayoría de sus socias partieron al exilio, llevando consigo el espíritu de libertad que habían cultivado en Madrid.

Hoy, el Lyceum Club Femenino es recordado como el primer gran espacio de libertad para la mujer en España. En 2017, el Ayuntamiento de Madrid instaló una placa conmemorativa en la Casa de las Siete Chimeneas, reconociendo finalmente la labor de aquellas mujeres que, con su inteligencia y determinación, pavimentaron el camino hacia la igualdad moderna.

martes, 24 de febrero de 2026

Zenobia Camprubí: El puente intelectual entre dos mundos

A menudo recordada a la sombra del Premio Nobel Juan Ramón Jiménez, Zenobia Camprubí Aymar (1887-1956) fue, en realidad, una de las figuras más polifacéticas, enérgicas e influyentes de la cultura española del siglo XX. Escritora, traductora, emprendedora y activista, su vida es el reflejo de una mujer adelantada a su tiempo que tendió puentes entre España y Estados Unidos.

Nacida en Malgrat de Mar (Barcelona) en el seno de una familia acomodada y culta, Zenobia creció en un ambiente bilingüe y viajero. Su madre, de origen puertorriqueño con fuertes lazos en Estados Unidos, y su padre, un ingeniero civil catalán, le proporcionaron una educación excepcional.

Durante su juventud en Norteamérica, Zenobia se empapó del espíritu del feminismo anglosajón y comenzó sus estudios en la Universidad de Columbia. A su regreso a España, su mentalidad independiente y su dominio del inglés la convirtieron en una "rara avis" en el Madrid de principios de siglo, donde pronto destacó en los círculos intelectuales.

Uno de los mayores legados literarios de Camprubí fue su labor como traductora. Fue ella quien introdujo la obra del poeta indio Rabindranath Tagore en el mundo hispanohablante. Tradujo veintidós volúmenes del autor, logrando que su misticismo y sensibilidad calaran profundamente en la literatura de la época. Aunque muchas de estas traducciones llevaban también el nombre de Juan Ramón Jiménez, los estudiosos coinciden en que el peso técnico y la iniciativa del trabajo recayeron sobre Zenobia.

Más allá de los libros, Zenobia fue una mujer de acción. Su compromiso social la llevó a fundar asociaciones como "La Enfermera a Domicilio" (1918), destinada a mejorar la salud de las familias obreras. Fue también pieza clave en el Lyceum Club Femenino, una de las primeras asociaciones feministas de España, donde ejerció como secretaria y defendió la presencia de la mujer en la esfera pública.

Su espíritu emprendedor no tuvo límites: desde exportar artesanía española a Estados Unidos hasta gestionar un negocio de subarrendamiento y decoración de pisos en Madrid. Zenobia era el motor económico y organizativo que permitía que el universo creativo de su esposo siguiera girando.

Con el estallido de la Guerra Civil, el matrimonio partió al exilio, recorriendo Cuba, Estados Unidos y finalmente Puerto Rico. Durante estos años, Zenobia no abandonó su carrera; fue profesora en la Universidad de Maryland, donde difundió la cultura y lengua españolas con gran éxito.

Su muerte en 1956, a causa de un cáncer de ovario, ocurrió apenas tres días después de que se anunciara la concesión del Premio Nobel de Literatura a Juan Ramón Jiménez. El poeta, devastado, sobreviviría a su "llama viva" —como él la llamaba— apenas dos años más.

Reducir a Zenobia Camprubí al papel de "esposa de un genio" es ignorar la trayectoria de una mujer que fue pionera en la traducción, la gestión cultural y la lucha por los derechos de la mujer. Hoy, su legado se reivindica como el de una intelectual brillante cuya luz propia fue esencial para iluminar la Edad de Plata de las letras españolas.

lunes, 23 de febrero de 2026

Hipatia de Alejandría: La Luz de la Razón en el Ocaso del Mundo Antiguo

Hipatia de Alejandría (c. 355-370 – 415 d.C.) no fue solo una matemática, astrónoma y filósofa; fue el símbolo de una era que se desvanecía. En un momento en que el Imperio Romano se transformaba bajo el peso de las tensiones religiosas y la transición del paganismo al cristianismo, Hipatia se erigió como la última gran representante de la tradición científica griega en la ciudad que había sido el faro del conocimiento mundial: Alejandría. Su vida y, sobre todo, su brutal muerte, la han convertido en una mártir de la ciencia y la libertad de pensamiento.

Hipatia nació en un entorno privilegiado para el intelecto. Su padre, Teón de Alejandría, fue un eminente matemático y astrónomo, y el último director documentado del Museo de Alejandría (institución vinculada a la famosa Biblioteca). Teón no solo instruyó a su hija en las disciplinas académicas tradicionales, sino que se dice que aspiraba a crear un "ser humano perfecto" a través de una educación física, intelectual y espiritual rigurosa.

A diferencia de la mayoría de las mujeres de su época, Hipatia tuvo acceso total a los manuscritos de la Biblioteca y participó activamente en las investigaciones de su padre. Se formó en la tradición de Euclides y Ptolomeo, pero pronto superó a su progenitor en profundidad y claridad de pensamiento.

Aunque ninguna de sus obras originales ha sobrevivido íntegramente —víctimas de los incendios y disturbios que asolaron Alejandría—, las referencias de historiadores contemporáneos como Sócrates Escolástico y las cartas de su discípulo Sinesio de Cirene permiten reconstruir su impacto:

  • Matemáticas: Escribió un comentario sobre la Aritmética de Diofanto, introduciendo mejoras en la resolución de problemas algebraicos. También trabajó en las Secciones Cónicas de Apolonio de Perge, fundamentales para entender las órbitas de los cuerpos celestes.

  • Astronomía: Colaboró con su padre en una edición revisada del Almagesto de Ptolomeo. Su capacidad para cartografiar el cielo fue legendaria.

  • Tecnología: Se le atribuye la mejora del astrolabio plano, utilizado para la navegación y el cálculo del tiempo, y el diseño de un hidroscopio (o hidrómetro) para medir la densidad de los líquidos.

Hipatia no era solo una técnica; era una filósofa neoplatónica. En su hogar y en las aulas del Museo, impartía lecciones sobre Platón y Aristóteles. Su enseñanza no se limitaba a la teoría; promovía la sofrosine (virtud del equilibrio y la moderación) y la búsqueda de lo Divino a través de la razón y la observación de las armonías matemáticas del universo.

Su carisma y sabiduría atrajeron a estudiantes de todo el Imperio, incluyendo a cristianos, judíos y paganos. Esta capacidad de unir a personas de diferentes credos bajo el estandarte de la razón fue, irónicamente, uno de los factores que la puso en el punto de mira de los fanáticos.

La Alejandría del siglo V era un polvorín. El ascenso del cristianismo como religión oficial del Imperio generó fricciones con las antiguas instituciones paganas. El conflicto se personalizó en dos figuras:

  1. Orestes: El prefecto imperial de Alejandría, amigo y alumno de Hipatia, que representaba el poder civil secular y la tolerancia.

  2. Cirilo: El patriarca de Alejandría, un líder religioso ambicioso que buscaba erradicar la influencia pagana y judía para consolidar el poder de la Iglesia.

Hipatia, como consejera de Orestes, se convirtió en un obstáculo político para Cirilo. Se difundieron rumores de que ella practicaba la magia negra y que su influencia impedía la reconciliación entre el prefecto y el obispo.

En marzo del año 415 d.C., durante la Cuaresma, una turba de fanáticos cristianos (posiblemente los parabolanos, monjes-enfermeros al servicio de Cirilo) asaltaron el carruaje de Hipatia mientras regresaba a casa. Fue arrastrada hasta el Cesáreo (una iglesia que antes había sido un templo dedicado a Julio César), donde fue desnudada y brutalmente asesinada con trozos de cerámica y conchas. Posteriormente, sus restos fueron quemados.

Este acto de barbarie conmocionó al mundo antiguo. Su muerte no solo marcó el fin del pensamiento científico griego en Alejandría, sino que simbolizó el inicio de una era donde el dogma religioso prevalecería sobre la investigación empírica durante siglos.

A lo largo de los siglos, la figura de Hipatia ha sido reclamada por diversos movimientos:

  • En la Ilustración: Fue vista como la defensora de la razón frente a la superstición (Voltaire).

  • En el siglo XIX: Se convirtió en un icono del romanticismo y la tragedia clásica.

  • En la actualidad: Es considerada una de las madres de la ciencia y un símbolo fundamental para el feminismo, recordándonos la lucha histórica de las mujeres por ocupar un lugar en el ámbito del conocimiento.

Hipatia de Alejandría permanece en la memoria colectiva como una luz intensa que fue apagada por la intolerancia. Su historia nos enseña que el conocimiento y la libertad de pensamiento son frágiles y deben ser protegidos. Aunque sus libros se quemaron, su nombre sigue siendo sinónimo de la búsqueda incansable de la verdad a través de las estrellas y los números.

domingo, 22 de febrero de 2026

La Escuela Neoplatónica de Alejandría: El Último Refugio de la Sabiduría Antigua

La Escuela de Alejandría, también conocida como la Escuela neoplatónica de Alejandría, representó uno de los hitos intelectuales más fascinantes de la antigüedad. Floreciendo en el Egipto helenístico y romano entre los siglos III y VII d. C., esta corriente no solo fue un centro de pensamiento filosófico, sino un crisol donde la erudición clásica se encontró con las nuevas corrientes religiosas y científicas.

A diferencia de otras corrientes más ortodoxas, la escuela alejandrina se caracterizó por su profundo sincretismo. Los pensadores de esta institución lograron armonizar las ideas del neoplatonismo con la lógica de Aristóteles, integrando además elementos del gnosticismo y el cristianismo incipiente.

Esta capacidad de adaptación le permitió mantenerse como una institución vibrante y organizada, contando con aulas y espacios dedicados tanto al estudio teórico como a la práctica experimental. Su actividad académica solo llegaría a su fin definitivo con la conquista musulmana de Egipto en el año 640.

Un aspecto que distingue radicalmente a la Escuela de Alejandría de su contraparte en Atenas fue su enfoque en las ciencias naturales. Gracias al permiso excepcional de las autoridades ptolemaicas para realizar disecciones humanas, Alejandría se convirtió en el centro médico más avanzado del mundo antiguo.

Herófilo: El Cartógrafo del Cuerpo Humano

Considerado el "padre de la anatomía", Herófilo fue el primero en basar sus conocimientos exclusivamente en la observación directa del cuerpo. Sus descubrimientos transformaron la medicina:

  • Neurología: Identificó el cerebro como el centro del sistema nervioso y la sede de la inteligencia, corrigiendo la creencia aristotélica de que era el corazón. Diferenció entre el cerebro y el cerebelo, y describió con precisión las meninges (duramadre, piamadre y aracnoides).

  • Sentidos y Nervios: Notó la procedencia cerebral de los nervios y comprendió que transmitían una suerte de "energía" que motivaba la sensibilidad y el movimiento.

  • Órganos Internos: Fue quien bautizó al duodeno (llamado así por medir aproximadamente "12 dedos") y realizó las primeras descripciones detalladas de la próstata, los ovarios y el bazo.

  • Sistema Circulatorio: Distinguió las arterias de las venas, observando que las primeras tenían paredes más gruesas y presentaban pulsaciones.

Erasístrato: El Precursor de la Fisiología

Discípulo o colega de Herófilo, Erasístrato se centró en cómo funcionaban los órganos (fisiología):

  • El Corazón como Bomba: Fue uno de los primeros en proponer que el corazón funcionaba como una bomba, describiendo correctamente las válvulas cardíacas (tricúspide y sigmoideas).

  • Teoría del Neuma: Aunque creía que las arterias transportaban aire o "espíritu vital" (neuma), su estudio sobre la vascularización fue extremadamente avanzado para su época.

  • Higiene: Fue un pionero en la medicina preventiva, abogando por la dieta, el ejercicio y la higiene por encima de los tratamientos farmacológicos agresivos.

La escuela fue el hogar de mentes brillantes que desafiaron las convenciones de su tiempo. Entre los nombres más destacados se encuentran:

  1. Hipatia: La célebre matemática y filósofa, símbolo del pensamiento racional y la resistencia intelectual.

  2. Sinesio de Cirene: Quien ejemplificó la transición entre el neoplatonismo y el pensamiento cristiano.

  3. Juan Filopón: Conocido por sus críticas a la física aristotélica, que anticiparon conceptos de la ciencia moderna.

  4. Alcmeón de Crotona y Nemesio: Quienes continuaron la tradición de investigar la relación entre la mente y el cuerpo físico.

Es fundamental no confundir esta escuela con otras instituciones alejandrinas:

  • Escuela Filológica: Dedicada al estudio de los textos y la gramática (como Aristarco de Samotracia).

  • Escuela Catequística: Centrada en la exégesis cristiana (Clemente y Orígenes).

  • Escuela Neoplatónica de Atenas: Con un carácter más místico, teúrgico y conservador respecto al paganismo tradicional.

La Escuela neoplatónica de Alejandría fue el último gran bastión del conocimiento enciclopédico del mundo antiguo. Gracias a su ubicación privilegiada y su acceso a la Gran Biblioteca, logró preservar y expandir el saber humano, fusionando la disección científica con la contemplación filosófica. Su legado médico, en particular, no sería superado en Occidente hasta la llegada del Renacimiento.

sábado, 21 de febrero de 2026

Del Aula al Mediterráneo: El experimento pedagógico que unió a una generación.

En el verano de 1933, mientras Europa se asomaba a cambios políticos convulsos, España protagonizaba uno de los experimentos educativos más fascinantes de su historia. El Crucero Universitario por el Mediterráneo no fue solo un viaje de estudios; fue la materialización de los ideales de la Segunda República y la Institución Libre de Enseñanza (ILE) en su búsqueda por modernizar la cultura española.

Bajo el impulso de Manuel García Morente, decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid, y con el apoyo del Ministro de Instrucción Pública, Fernando de los Ríos, el proyecto buscaba romper los muros de las aulas convencionales. La idea era simple pero revolucionaria: estudiar los orígenes de la civilización clásica in situ, convirtiendo un buque en un centro de formación humanista.

El 15 de junio de 1933, el motonave "Ciudad de Cádiz" zarpó del puerto de Barcelona bajo el mando del capitán Jaume Gelpí Verdaguer. A bordo viajaban cerca de doscientas personas, incluyendo catedráticos consagrados y estudiantes que, con el tiempo, se convertirían en figuras clave de la cultura española.

Durante 48 días, el barco recorrió los puntos neurálgicos de la historia mediterránea:

  • Norte de África: Túnez, Susa y Alejandría.

  • Tierra Santa y Oriente: Haifa, Rodas, Esmirna y Constantinopla.

  • Grecia y los Balcanes: Atenas, Salónica, Creta, Micenas y Delfos.

  • Italia y España: Nápoles, Sicilia y Palma de Mallorca.

Lo que hizo único a este crucero fue la calidad de sus pasajeros. Entre los profesores y alumnos se encontraban nombres que hoy son pilares del saber:

  • Maestros: Manuel Gómez-Moreno (arqueología), Elías Tormo (historia del arte), Antonio García y Bellido y el filósofo Juan Zaragüeta.

  • Jóvenes promesas: El poeta Salvador Espriu, el historiador Jaime Vicens Vives, el arquitecto Fernando Chueca Goitia, el filósofo Julián Marías y la escritora Isabel García Lorca (hermana del poeta Federico García Lorca).

El crucero representó el espíritu de la Edad de Plata de la cultura española. Las clases no eran magistrales, sino diálogos frente a las ruinas del Partenón o debates en la cubierta del barco bajo las estrellas. Se fomentó un ambiente de convivencia laica, mixta (participaron muchas mujeres estudiantes, algo poco común en la época) y profundamente cosmopolita.

Este viaje también fue la semilla de proyectos futuros. Se dice que las conversaciones entre Juan Zaragüeta y un joven Miguel de la Quadra-Salcedo años después inspiraron la creación de la Ruta Quetzal.

Pocos años después de este hito, la Guerra Civil Española dispersaría a esta generación por el exilio o el silencio. Sin embargo, el Crucero de 1933 sobrevive en la memoria colectiva como el símbolo de una España que apostó por la educación, la apertura al mundo y el respeto por el patrimonio común de la humanidad.

Hoy en día, las colecciones fotográficas de Pascual Bravo y los diarios de los alumnos siguen siendo el testimonio vivo de aquellos 48 días en los que el Mediterráneo fue, más que nunca, un mar de conocimiento.

viernes, 20 de febrero de 2026

La Escuela Activa: El Modelo Pedagógico de Rosa Sensat

La Asociación de Maestros Rosa Sensat (Associació de Mestres Rosa Sensat) representa uno de los movimientos de renovación pedagógica más influyentes de la historia contemporánea de España. Fundada en la clandestinidad durante los últimos años del franquismo, esta institución ha sido el motor de una transformación profunda en las aulas, abogando por una escuela democrática, activa y de calidad.

Origen e Historia

La asociación nació en 1965 bajo el nombre de Escuela de Maestros Rosa Sensat. Su fundación fue impulsada por un grupo de docentes comprometidos que buscaban recuperar la tradición pedagógica de vanguardia truncada por la Guerra Civil.

El nombre de la asociación rinde homenaje a Rosa Sensat i Vilà, una maestra pionera que a principios del siglo XX ya defendía una educación basada en el respeto al niño, la observación y el contacto con la naturaleza. En 1980, tras la transición democrática, la entidad adoptó su denominación actual, consolidándose como una asociación de base, no lucrativa y no gubernamental.

Marta Mata: El Alma del Proyecto

La figura central en la creación y consolidación de Rosa Sensat fue Marta Mata i Garriga (1926-2006). Pedagoga, política y escritora, Mata es considerada una de las arquitectas del sistema educativo democrático en España.

Biografía y Trayectoria

Hija de la también pedagoga Àngels Garriga, Marta Mata creció en un ambiente de profundo respeto por el saber y la enseñanza. Se licenció en Filosofía y Letras y se especializó en pedagogía. Su activismo no se limitó a las aulas:

  • Liderazgo en la Clandestinidad: Fundó Rosa Sensat en un momento de fuerte represión, convencida de que la formación de los maestros era la clave para el cambio social.

  • Carrera Política: Fue diputada y senadora, desde donde impulsó la Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE) y trabajó incansablemente por la escuela pública.

  • Defensa de la Lengua: Fue una defensora acérrima del modelo de inmersión lingüística en Cataluña como herramienta de cohesión social.

Su visión se resumía en la idea de que "la escuela debe ser un lugar donde se aprenda a vivir y a convivir".

Métodos de Enseñanza y Propuesta Pedagógica

La metodología defendida por Marta Mata y Rosa Sensat bebe de las fuentes de la Escuela Nueva, pero se adapta a la realidad social y cultural del entorno. Sus propuestas se centran en:

1. El Niño como Centro del Aprendizaje

Se abandona el modelo de lección magistral para situar al alumno como sujeto activo. El aprendizaje no es una recepción pasiva de datos, sino un proceso de descubrimiento. Se fomenta la curiosidad natural y el espíritu crítico.

2. El Trabajo por Proyectos: Investigar para Aprender

En lugar de dividir el conocimiento en asignaturas aisladas, Rosa Sensat promueve el trabajo por proyectos. Esta metodología permite:

  • Interdisciplinariedad: Un tema central (por ejemplo, "El río") sirve para aprender matemáticas (caudal, medidas), lengua (vocabulario, redacción), ciencias (biología, ecosistemas) y arte.

  • Partir del interés: El proyecto surge a menudo de una pregunta de los niños. Esto garantiza una motivación intrínseca.

  • Investigación: Los alumnos deben buscar información, entrevistar a expertos y experimentar, desarrollando habilidades de búsqueda y análisis de datos.

3. La Asamblea Escolar: Escuela de Democracia

La asamblea es el eje vertebrador de la vida en común en el aula. Para la asociación, no es solo un momento de charla, sino una herramienta pedagógica rigurosa:

  • Gestión de conflictos: Es el espacio donde se dialoga sobre los problemas de convivencia, buscando soluciones consensuadas en lugar de castigos impuestos.

  • Toma de decisiones: Los niños deciden sobre la organización de la clase, las salidas escolares o el uso de los materiales, asumiendo responsabilidades reales.

  • Desarrollo del lenguaje: Fomenta la capacidad de escucha, el respeto al turno de palabra y la argumentación lógica.

4. Educación por el Entorno y la Naturaleza

El entorno (el barrio, el mercado, el bosque) es el laboratorio principal. Salir de clase para observar y experimentar es una parte fundamental del currículo.

5. El Valor de la Lectura y la Oralidad

Marta Mata dio una importancia capital a la biblioteca escolar y a la literatura infantil. La lectura se entiende como una herramienta de libertad.

Publicaciones Específicas y Difusión

La labor de Rosa Sensat se ha materializado en textos de referencia obligada:

  • Perspectiva Escolar: Revista centrada en la reflexión teórica y práctica del maestro.

  • Infància / Infancia: Especializada en la etapa de 0-6 años, destacando la importancia del juego y la familia.

  • "La educación pública" (Marta Mata): Ensayo donde define la escuela como un derecho fundamental, laica y democrática.

Reconocimientos y Legado

En abril de 2010, la Generalitat de Cataluña otorgó a la asociación la Creu de Sant Jordi. Hoy, el legado de Marta Mata continúa vivo a través de la Fundación que lleva su nombre y el trabajo diario de Rosa Sensat, que sigue siendo un espacio de resistencia y creatividad para construir una escuela mejor para todos.