August Hermann Francke (1663–1727) fue una de las figuras más influyentes del luteranismo alemán, reconocido no solo como un teólogo y líder del movimiento pietista, sino también como un reformador educativo visionario. Su labor en la ciudad de Halle transformó la caridad cristiana en un sistema institucionalizado que sentó las bases de la pedagogía moderna y la asistencia social.
Nacido en Lübeck el 22 de marzo de 1663, Francke mostró desde joven una inclinación hacia los estudios lingüísticos y teológicos. Estudió en las universidades de Erfurt, Kiel y Leipzig. Fue en esta última donde, influenciado por Philipp Jakob Spener, se adhirió al pietismo, un movimiento que buscaba revitalizar la fe luterana mediante la piedad personal, el estudio bíblico y la práctica activa de la caridad.
En 1687, Francke experimentó una conversión profunda que él describió como una "lucha de arrepentimiento" (Bußkampf), lo que marcó el inicio de su dedicación total a la reforma religiosa y social, alejándose del intelectualismo árido de la ortodoxia luterana de la época.
En 1691, Francke fue nombrado profesor de lenguas orientales en la recién fundada Universidad de Halle y pastor en la iglesia de San Jorge en Glaucha, un suburbio empobrecido de la ciudad.
Al observar la miseria y el analfabetismo de su congregación, comenzó a recolectar limosnas en una caja de madera. Con solo siete táleros iniciales encontrados en 1695, fundó una pequeña escuela para niños pobres. Este fue el germen de las Instituciones de Halle, un complejo que se convirtió en una "ciudad dentro de la ciudad" y que incluía:
El Orfanato (Waisenhaus): Un imponente edificio que se convirtió en el símbolo del pietismo activo.
Escuelas diferenciadas: Un sistema estratificado que incluía la Armenschule (para los pobres), la Bürgerschule (para ciudadanos de clase media) y el Pedagogium Regium (para la nobleza y alta burguesía).
Empresas de autofinanciamiento: La Imprenta Canstein (primera imprenta bíblica moderna) y una Farmacia que distribuía medicamentos globalmente, garantizando la independencia económica de la fundación.
Francke rompió con la tradición educativa medieval y renacentista al proponer que la educación debía ser práctica y orientada al mundo real, no solo a los libros.
Francke fue pionero en el uso de objetos tangibles para la enseñanza. Introdujo las "ciencias reales" en el currículo habitual:
Laboratorios y colecciones: Sus escuelas contaban con un Naturalienkabinett (gabinete de curiosidades) con especímenes botánicos, zoológicos y minerales para que los alumnos aprendieran mediante la observación directa.
Talleres prácticos: Los estudiantes aprendían oficios manuales, carpintería, astronomía con telescopios y el uso de globos terráqueos.
Lenguas modernas: Aunque el latín seguía presente, dio una importancia inusual a la lengua materna (alemán) y a las lenguas útiles para la comunicación contemporánea.
Aunque su disciplina era estricta y centrada en la "ruptura de la voluntad propia" para someterse a Dios, Francke insistía en:
Vigilancia constante pero amorosa: Los maestros debían actuar como modelos de conducta.
Individualización: El sistema de clases permitía que un alumno avanzara en matemáticas mientras permanecía en un nivel inferior en lenguas, adaptándose a su ritmo natural.
La Universidad de Halle (fundada en 1694) fue el laboratorio de Francke. Su presencia allí no fue meramente académica; utilizó la institución para alimentar sus proyectos sociales:
Formación de maestros: La universidad proveía a los estudiantes de teología que, a su vez, servían como maestros en el Orfanato y las escuelas de la Fundación (Seminarium Selectum Preceptorum). Esto creó un ciclo de formación docente práctica sin precedentes.
Halle como bastión del Pietismo: Frente a la Universidad de Wittenberg (ortodoxa) y la de Leipzig (tradicional), Halle se convirtió bajo Francke en el centro del pensamiento ilustrado temprano y pietista, donde la razón se ponía al servicio de la piedad práctica.
Cátedras innovadoras: Promovió la enseñanza del griego y el hebreo no como lenguas muertas, sino como herramientas para entender el texto bíblico original y aplicarlo a la vida cotidiana.
Bajo su liderazgo, Halle se convirtió en el primer centro de formación de misioneros protestantes. La Misión Danesa-Halle llevó el modelo educativo y religioso de Francke a la India y América del Norte. Figuras como Henry Muhlenberg, padre del luteranismo en Estados Unidos, fueron formadas bajo sus principios.
August Hermann Francke falleció el 8 de junio de 1727. Su legado es la prueba de que el pietismo no era solo una introspección mística, sino una fuerza social transformadora. Las Instituciones de Halle siguen en pie hoy en día, integradas en la vida cultural de Alemania, recordando que la educación moderna nació de una caja de limosnas y una fe inquebrantable en el potencial humano bajo la guía divina.
Legado en breve:
Religión: Transformó el pietismo en un movimiento de acción social.
Educación: Introdujo las ciencias naturales y la formación técnica en el aula.
Academia: Convirtió a la Universidad de Halle en el referente intelectual de la Alemania del siglo XVIII.
No hay comentarios:
Publicar un comentario